Salón de Exposición de Kimilsunguias y Kimjonguilias ·  capítulo 4 Es sin duda uno de los recintos expositivos  más exóticos del mundo, una demostración más  del culto infinito a los Kim, un edificio consagrado  exclusivamente a la exhibición de los ejemplares  más radiantes de kimilsunguias y kimjonguilias.  Cultivar con éxito algún espécimen de estas  flores se considera un gesto de fidelidad a los  Líderes. Cada institución estatal suele contratar a  especialistas en el cuidado de estos delicados  vegetales para que estén pendientes del riego, la  iluminación, la calidad de la tierra, la ventilación y  otras variables. Las mejores macetas de cada  casa se envían a los certámenes que se  organizan en el Salón de Exposición. Además de  los centenares de flores expuestos permanentemente en este pabellón, en los festivales de  kimilsunguias y kimjonguilias, que se celebran cada año en fechas cercanas a los cumpleaños de Kim  Il Sung y Kim Jong Il, pueden admirarse también las enviadas desde cualquier parte del país. Incluso  llegan ejemplares expedidos por aficionados a la horticultura de los cinco continentes.  El primer festival de este tipo tuvo lugar en 1997 en el Centro Internacional de Cultura de  Pyongyang, pero el alto valor político de las plantas obligó, cuando la economía del país empezó a  remontar el vuelo, a construir un edificio específico para albergar estos eventos. El moderno Salón de  Exposición de Kimilsunguias y Kimjonguilias fue estrenado en 2002, en el 90 aniversario del nacimiento  de Kim Il Sung. Se encuentra a orillas del Taedong, frente a la estatua de la colina Mansu. Su  volumetría es austera y rectilínea, basada en trazos piramidales, combinando vidrio transparente y  reflectante azulado. La base del pabellón es rectangular y el espacio expositivo se reparte por planta  baja y pasillo perimetral en el primer piso. La zona central es de doble altura, con iluminación cenital.  El exterior del edificio, de fachada acristalada, se enmarca dentro de la última fase de desarrollo  estilístico en Corea del Norte. Es un reflejo del posmodernismo arquitectónico surgido en los años  ochenta en el mundo occidental. Uno de los escasos antecedentes formales de los planos inclinados  con sucesión de espacios de diferentes alturas es el Centro de Congresos Sava, inaugurado en  Belgrado en 1979, obra de Stojan Maksimovic que forma parte de la exposición de la Academia de  Arquitectura Paektusan. Pero el parecido es sólo superficial, ya que el pabellón norcoreano no  comparte ni la transparencia ni la presencia en el interior de estructuras e instalaciones de la obra  yugoslava. Como en el caso de la Exposición de las Tres Revoluciones, tampoco se detectan  elementos nacionales, más allá de las imágenes de kimilsunguias y kimjonguilias que presiden la  entrada.