Estadio Kim Il Sung 1953  1954  1977  1982  Más que un estadio, se podría definir como un  lugar de peregrinaje revolucionario. Justo en este  emplazamiento al pie de la colina Moran, el 14 de  octubre de 1945, Kim Il Sung vivió su primer baño de  masas. Hacía escasamente un mes que había  regresado del exilio, cuando los soviéticos decidieron  auparle a la cúspide del poder. Para su presentación  en sociedad se eligió como escenario el modesto  campo municipal de Pyongyang.  Ya antes de la Guerra de Corea, aquel terreno  de juego fue reformado y ampliado, pero los  posteriores bombardeos echaron por tierra los  esfuerzos. Al terminar el conflicto, el régimen se dio prisa en reconstruirlo. En 1954, reabrió como  estadio Moranbong. Sus dimensiones eran humildes, con una gradería de un solo nivel y sin  cubrir, pero ya disponía de pista de atletismo y fue durante muchos años el mayor recinto  deportivo del país. La primera reforma de ampliación data de 1966. Kim Il Sung se quejaba de  que la altura de las gradas era tan irrelevante que era fácil ver su interior desde fuera. Las  reformas de 1966 y 1977 permitieron elevar las gradas, duplicar el aforo y crear un palco  protegido para acomodar a las máximas autoridades.  La remodelación definitiva coincidió con los preparativos del 70 cumpleaños de Kim Il Sung.  Reabrió sus puertas en abril de 1982, rebautizado como estadio Kim Il Sung. Con esta última  reforma, oficialmente se pasó de 70.000 a 100.000 plazas, si bien ninguna fuente imparcial ha  certificado de manera fidedigna el número real de butacas. Todas las gradas quedaron protegidas  por un voladizo metálico de 30 metros de ancho, recubierto de zinc y rematado con un retrato del  Gran Líder a la altura del palco. A las filas superiores, añadidas en 1982, se accede a través de  unos puentes que conectan con la calle, por lo que las gradas tienen salidas a dos niveles. Para  aguantar el peso de las nuevas localidades y de la cubierta, se sobrepusieron dos anillos de  hormigón armado encima de la estructura vertical del recinto.  En el terreno de juego del estadio no sólo se ve fútbol y atletismo. La reforma de 1982  permitió acondicionar mucho mejor las instalaciones para llevar a cabo festivales de gimnasia  masiva. La gradería situada frente a la tribuna presidencial fue diseñada con la inclinación precisa  para ejercer de pizarra humana, con el despliegue al unísono de miles de cartulinas individuales.  Durante estas celebraciones, las bocas de salida en esta zona del estadio se rellenan con  asientos. Las filas ininterrumpidas de asientos, sin barandillas de hormigón que marquen  discontinuidad, ofrecen un aspecto monolítico de la grada convertida en pantalla.